Para dejarte en el olvido
cerré mis puertas y ventanas
para no escuchar tu ruido,
viajé mil noches al insomnio
de los sueños no cumplidos.
Sin anestesia me arranqué
la puta flecha de Cupido.
Para dejarte en el olvido
me he dislocado el corazón
y he sacudido tus latidos,
y en esa curva de mi cuello
donde volcaban tus gemidos,
puse una foto con tu nombre
y una señal de prohibido.
Para dejarte en el olvido
te juro que lo intenté todo
y casi casi lo consigo,
pero esta noche sentí frío
y al no contar con tu abrigo,
hice una hoguera de recuerdos
y el humo pudo conmigo.
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