sábado, 12 de diciembre de 2020

COMO SI NO...

Cuántas veces me preguntas sin querer saber.

Cuántas veces te respondo: estoy bien.

Y sonrío como si no me estuviera desangrando.


Te siento demasiado lejos,

con demasiada prisa,

sin demasiadas ganas.


Yo tampoco tengo tiempo para abrirme el corazón.


No me reproches ahora por no invitarte a mi herida

si te pasas por mis charcos de puntillas.


No pretendas que te indique con señales:


“AQUÍ DUELE”

“AQUÍ DUELE”

“AQUÍ MÁS”


No me culpes si aceleras,

si no viste que contengo en la mirada 

un Domingo de tormentas torrenciales,

pero a la vez en mi boca

–como en cualquier boca–,

la increíble capacidad 

de engañarte con una sonrisa.


Y tú te has dejado.


No hay comentarios:

Publicar un comentario