domingo, 13 de diciembre de 2020

INSUFICIENCIA

El caso es que ni te quiero,

que solo recuerdo haberlo hecho

y tampoco tengo claros los motivos.

Que hace ya como tres vidas que no te dedico

ni un minuto de sueño.

Que perdí tu voz al encontrar la mía

y desde entonces

cuando escucho tu nombre

se me parece a cualquier otro.

Que reconozco que una vez 

fuiste la razón de mi existencia,

pero en mi presente eres tan prescindible 

como la tilde en solo.

Que si me esfuerzo y hago memoria

me llega algún beso borroso,

pero ha llovido tanto

que puede que ni siquiera se trate de un beso.

Que tampoco eres tan guapo,

ni tan inteligente,

ni tan


…yo que sé.


Pero, joder, volvemos a encontrarnos

y otra vez esta puta parada cardíaca.





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