Prefiero las letras,
las palabras,
los poemas que entre líneas
me mienten con dulzura,
así como temo a las cifras
igual que a un mal sueño,
la soberbia de la exactitud,
la matemática de los números
–que nunca mienten–,
que suman horas,
que cuentan días,
que miden tu silencio,
que arrogantes calculan con desprecio:
el tiempo que llevo esperando
...a que no vuelvas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario