domingo, 13 de diciembre de 2020

NO APRENDO

Soy de las que intuye la caída,

de las que presume

de un sexto sentido que funciona

a seis heridas de distancia,

pero cuando suena la alarma

se queda dormida.


Soy mi propia trampa,

la oposición a mi instinto,

la ceguera requerida

ante cualquier acto de fe.

Soy la tierra de las segundas oportunidades,

donde solo crece mi perdida de tiempo.


Huelo a tres calles

a mi propio miedo,

avisándome del avispero

que esconde tu alma,

reconociendo la piedra,

señalando el abismo 

en el que ya estuve.

Y entonces salto,

porque yo…

yo nunca dejo para mañana

lo que pueda matarme hoy.



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