sábado, 12 de diciembre de 2020

NI ORGULLO NI NÁ

Te sorprende verme así,

entera y con piel de hielo,

labios rojo carmesí

y una flor prendía en el pelo.

Esperabas ruegos mil

que alimentaran tu ego,

y podré decirlo más alto,

pero más claro, no puedo:

si te vas, cariño mío,

si te vas,

pues, hasta luego.

No pienso llorar por ti,

no te lloraré, no quiero,

no mereces ni una gota,

de esta lluvia na te debo.

Y me trago así el dolor

y me relamo los dedos,

y con calma espero, amor,

que surta efecto el veneno,

que antes que llorarte a ti,

antes, te juro:

me muero.

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