Atravesar el portal de tu mente,
supuso saltar al fondo de mi abismo
Y no tardé en darme cuenta
de que ya no tendría escapatoria,
y que tu piel,
quemaría cada cuota de la mía
en un tango per-verso,
de tan adictivo compás,
al que incluso,
la propia adicción teme
Y yo,
sin tener más opción,
sucumbo a esta música...
Me enredo en tus pasos,
y me dejo llevar
Me asusta y me pierdo,
me robas el aire,
me quitas el sueño,
y ya solo pienso en bailar
No medí las consecuencias entonces
De poder hacerlo ahora:
saltaría dos veces
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