Nos hubiéramos viajado
cada tramo de la piel…
Y nos detuvo la conciencia,
ebrios de nosotros,
y sin seguro a terceros
Deseamos recitarnos,
y devorarnos a versos,
y no encontramos metáfora
donde esconder tanta culpa
Y tuvimos que saciarnos
tragándonos el hambre,
que nos dejó en los labios,
amargo sabor a miel
Ni gemelas almas,
ni medias naranjas,
ni esos hilos rojos…
Ni siquiera el amor!
No hay un vínculo más fuerte,
que quedarse con las ganas
No hay comentarios:
Publicar un comentario