Ya no me mareas,
ya no me escuece tu sal,
tu brisa huele aburrida,
y tus olas,
solo te vuelcan a ti
Ahora puedo acostumbrarme
a nadar en tu recuerdo,
sin ahogarme contigo..
A nombrarte en voz alta,
sin que te escuche mi herida..
Ya no quiero que me salves
Ahora yo,
soy tierra firme
No hay comentarios:
Publicar un comentario