Y sigo aquí,
sentada en estos puntos suspensivos…
con los pies colgando,
y la mínima esperanza,
a punto de estrellarse contra el suelo
No sé que clase de fuerza es la tuya,
que me hace polvo cada vez que me toca,
y ayuda al viento:
a que me vuelque
una y otra vez,
a que me lleve lejos de ti..
o en tu contra…
Y aún así,
yo sigo abriendo las ventanas
No hay comentarios:
Publicar un comentario