Me miro en el espejo
buscando lo que tú ves,
y me asusta pensar,
que un día despiertes…
Me miras con tanta magia,
que por un instante,
incluso a mis manos
les tienta aplaudirme
Y yo las freno,
y les digo:–Shhhh,
no hagáis ruido,
que está durmiendo
No hay comentarios:
Publicar un comentario