Asumiré que ya no me quieras,
que ahora sea otra llama
la que encienda tus ojos tristes,
y que encuentres en su calor
–cuando te abrace–,
un lugar perfecto para abrigar tu invierno
Pero no me olvides,
porque si me olvidas,
será como perderte dos veces
Que sé que tu corazón
ya no late al compás del mío,
por muy atados que sigan mis nudos a tu pecho
Que mi tiempo ya pasó,
y que al fin y al cabo
fui yo quien llegó tarde a tu prisa,
y ahora,
ya no hay reloj que me salve
Pero no me olvides, amor,
abre de vez en cuando esa ventana
y deja que mi recuerdo te envuelva,
cierra los ojos, y respírame un ratito
–sólo un ratito–,
como cuando yo te pienso
y se me llenan los pulmones de ti
Era sólo eso,
que no me olvides
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