Me estoy curando de ti, amor…
Y lo sé:
porque ha llegado el frío,
pero mis manos heridas
ya no buscan tus bolsillos.
Porque mis huellas
siguen rozando tu ausencia
cuando me giro en la cama,
pero el mundo ha dejado
de ponerse del revés.
He permitido a mi risa
correr con los pies descalzos,
y la he visto cogiendo flores
para adornarme la cara.
Ya no eres llanto, ni sueño roto,
y ese hueco que dejaste
repleto de inquietud y pena,
se ha transformando ahora
en un confortable espacio
lleno de posibilidades.
Me estoy curando de ti, amor
–que no significa olvidarte–,
es recordarme a mí misma
que antes de ti,
fui,
y que para “ser” ahora,
ya no te necesito
No hay comentarios:
Publicar un comentario