Del lugar donde amaste
no es fácil irse,
y ella pinta su boca de rojo,
para mentirse
Ya no hay sueños para dos
ni mesa con vino y rosas,
y hace ya mucho tiempo,
volaron…
las mariposas
Demasiados silencios
para gritar,
demasiados los besos:
de “dar por dar”
Demasiados los miedos
para rendir,
teniendo sólo un vida
para morir.
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