He cerrado los ojos
y todo se ha llenado de ti,
tenías mi mundo en tus manos
y lo hacías girar a tu antojo,
como si pesara menos que una nube.
No he podido enfadarme,
sino pensar:
quién mejor que él,
si tiene las manos hechas de poesía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario